Focalizar todo el potencial artístico y emocional del actor para consolidar puestas en escena de alto contenido estético mediante las herramientas propuestas en el pensum.

Inculcamos la recuperación de la ética del actor, la conducta acertada, la disciplina y el compañerismo, valores tan preciados que lastimosamente se ha ido perdiendo por la velocidad de nuestro medio.

Detectar y eliminar los vicios escénicos, los problemas de actitud y trabajar de manera independiente las falencias de cada actor.

Pulir el gesto en toda su extensión, para evitar la exageración en la escena y encontrar el justo medio en la interpretación; la verdad escénica.

Entrenar al actor para enfrentar lenguajes tan disímiles como la televisión y el cine, puesto que la interpretación es diferente tanto en el set como en el plató.

Hacemos un énfasis especial en el trabajo de voz, pues consideramos que es una de las herramientas más poderosas del actor. El objetivo es que el actor maneje este recurso de manera profesional, para incluso, realizar trabajos como cuñas radiales y doblaje de películas.

Trabajamos de manera minuciosa la presentación del casting; por que sabemos, que generalmente el actor nunca está preparado para este evento que es el momento más importante en su vida profesional, pues es allí, donde finalmente puede demostrar todas sus capacidades y obtener de esta manera un personaje. El actor es entrenado para la puesta en escena, pero no para presentar un casting.

Le instruimos además sobre la diferencia entre casting para cine y para televisión, que como ya habíamos mencionado, es bastante diferente.